Calatayud. Aragón (foto Agustín Sanmiguel)

LA ALCAZABA DE CALATAYUD. CRONOLOGÍA




a AGUSTÍN SANMIGUEL MATEO




Juan A. Souto, en “el conjunto fortificado islámico de Calatayud” (Zaragoza, 2005), establece que la fecha de construcción de las qubbas, torreón y lienzos que los unen, de la alcazaba de Calatayud, es la del asentamiento de los Tuyibíes en Calatayud pocos años después de que el emir Muhammad I construyese la portada de san Esteban de la mezquita de Córdoba en el 855-856.
Pero en el centro del lienzo se alzan los restos de un torreón o buryy (1), que hasta ahora nadie había detectado (Souto se refiere a él como un lienzo más separado del resto por "líneas de discontinuidad") cuya ubicación y materiales indican, sin ningún género de dudas, que su construcción es anterior al del resto de la alcazaba. Su aparejo guarda cierta relación con el castillo de Doña Martina, al que posiblemente sirvió como atalaya de apoyo, siendo el siglo VIII la fecha que da Agustín Sanmiguel para este castillo.

Pero Souto y otros autores dan por cierta la construcción de la alcazaba y una parte considerable del Conjunto Fortificado en el año 862C a partir de la noticia de al-°Udrí, que nos habla de la restauración de la ciudad en el 248H. Pero convertir una “restauración” en una ampliación de grandes proporciones, como la conservada, es sacar una conclusión, a mi juicio, muy aventurada.

A la luz del hallazgo del buryy camuflado entre los muros de la alcazaba, parece más razonable pensar que el 248H se restaura este fortín, que posiblemente servía para apoyo de las defensas de la ciudad, que descansaban entonces en el castillo de Doña Martina, situado en el centro de la población. Además, para qué se iba a construir semejante conjunto fortificado en el interior de Alandalús lejos de sus fronteras, ¿para defenderse de quién?.

Entonces, ¿Cuándo pudo construirse la alcazaba y la mayor parte del conjunto fortificado?. No hay dato alguno que avale su construcción en el siglo IX, puesto que:
1. El dato histórico de al-'Udrí sólo habla de restauración de la ciudad, nada de ampliación de las fortificaciones.
2. En el s. IX la frontera de Alandalús está en el Prepirineo y la defensa del interior del país no precisa de grandes complejos fortificados sino de qala', castillos y buryy.
3. Los torreones octogonales, con planta circular interior y cubiertos por cúpulas, no tienen antecedentes en Alandalús y Souto divaga relacionándolas con la mezquita de la Roca en Jerusalén y con iglesias bizantinas, sin más justificación. Además las cúpulas están hechas con un sistema constructivo -sillarejos de aljezones cogidos con yeso- que sólo existía en Persia.

A mi modo de ver, pues, la cronología más lógica sería la de principios del s. XI, cuando Zagr-Alandalús se independiza (en 1018, con Mundir I at-Tuyibí), y Calatayud pasa a ser una ciudad fronteriza con el reino de Toledo, en la ruta caravanera desde el sur de Alandalus hacia Europa a través de Saraqusta. En esas mismas fechas es cuando posiblemente tiene lugar la implantación masiva de la arquitectura zagrí, con la llegada a Aragón de cuadrillas de constructores iranios, dada la extrema similitud de medio natural aragonés con el de su Persia natal. Ellos introducen el empleo del yeso como material conglomerante, en la alcazaba con aljezones, en forma de tapial, y como mortero de agarre en las construcciones de ladrillo. Es una técnica única en Occidente, tanto en la parte cristiana como en la islámica, en donde se emplea en su lugar la cal. Pero los constructores iranios no sólo traen el yeso como material básico, sino que también introducen las plantas octogonales y circulares, los sistemas estructurales de ladrillo aligerados mediante muros paralelos trabados con bóvedas enjarjadas, los sistemas decorativos en ladrillo, en fin, un sistema arquitectónico original, la arquitectura zagrí, que dará origen en el s. XIII a la arquitectura mudéjar. No hay que olvidar que la fortificación andalusí más importante de Aragón, La Aljafería, procede de un modelo persa, el castillo-palacio de Uhaydir (2), cerca de Bagdad y de la capital Sasánida Ctesifonte, y está construida con los mismos materiales que la alcazaba de Calatayud.

Bujara (Uzbekistán). Mausoleo del Samánida 'Ismail (892-907). (foto Rosa Hierro)
Irán, una vez islamizada, no había perdido su potente bagaje cultural hasta el punto de que preservaron su identidad mediante su adscripción al chiismo, para diferenciarse de los árabes suníes, conservando su idioma indoeuropeo. El advenimiento de los Abasíes, que trasladan la capital del califato desde la semitica Damasco hasta la persa Bagdad, sería la clave para la recuperación de la cultura material irania resurgida con los Sasánidas hasta la llegada del Islam. El edificio clave para comprender el renacimiento y afianzamiento de este periodo es el mausoleo del Samánida 'Ismail en Bujara (Uzbekistán); la dinastía Samánida se impone el año 819 en Jurasán, siendo la primer gobierno persa independiente de facto, desde el colapso del imperio Sasánida. Las construcciones siguen los modelos preislámicos, que tenían generalizado el uso de la cúpula y la planta circular. Las cúpulas enjarjadas de sillarejos de yeso se empleaban en el Irán clásico, pero en la época sasánida se empleaban de forma habitual en los čahār-tāq ("cuatro arcos" o templos del fuego zoroástricos), que se apoyaban en cuatro pilastras de planta cuadrangular; las fortificaciones sasánidas también empleaban habitualmente la ventajosa planta circular y octogonal.

Por tanto, parece probable que la alcazaba de Calatayud, con sus torreones octogonales, se construiría al mismo tiempo o poco antes que los alminares octogonales de ladrillo, como la parte inferior de las torres de Santa María y San Andrés en la misma ciudad, San Pablo (cuyo interior también es circular) y el alminar nuevo de la Seo (en el interior del campanario) en Zaragoza, Tauste, Alagón… En esta época el reino de Zaragoza estaba en su apogeo político, económico y demográfico, y en este contexto tiene sentido la construcción de este sistema defensivo, complejo y extenso.

Calatayud. Alcazaba. Cerramiento norte del recinto superior.
NARANJA, Buryy. ss. VIII-IX
AZUL, torreones y lienzos. s. XI
VERDE, contrafuertes


1. El término árabe buryy, del que proceden topónimos como Alborge (Ribera Baja) y Borja (Campo de Borja), significa torre defensiva o fortín.
2. Uhaydir es un imponente castillo construido el año 775, de planta cuadrada, torreones circulares, lienzos aligerados mediante arcos ojivales y el yeso con sillarejos y aljezones como material de construcción. Como en la arquitectura civil mudéjar aragonesa, sus fachadas más importantes están coronadas por "miradores de arquetes".

2 comentarios:

JOSE MIGUEL dijo...

Brillante y sagaz como siempre, has encajado otra pieza en el puzzle del arte zagrí. Ánimo y adelante. Un abrazo, primo.

(Se te ha bailado sin darte cuenta el 1018 de Mundir I, con el 1118 de Alfonso I)

JAIME CARBONEL dijo...

Muy bien, maestro.
Nos abres una vía muy interesante para llegar al verdadero origen del arte zagrí.
Resulta muy sugerente ver cómo desmenuzas los hechos históricos de Oriente y los relacionas con Alandalús. Efectivamente, demasiadas coincidencias para ser sólo eso, "coincidencias casuales".
Como taustano, teniendo en Tauste el mejor alminar de Occidente en su tipología, resulta un verdadero hallazgo saber que el origen de los alminares octogonales está en el conjunto fortificado de Calatayud.
Especialmente interesante es tu descubrimiento del torreón "camuflado". Sólo un buen profesional de la arquitectura puede detectar una cosa así, basándose en aspectos meramente constructivos, como son los materiales y el aparejo.
¡Ah! Una última observación: ahora no podrán acusarte de que siempre adelantas la cronología.

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